Los retiros y la evangelización
- José Reyes Gastelú
- 5 jul 2015
- 6 Min. de lectura
De hace un tiempo quería escribir acerca de este tema, pero el tiempo se me quedaba corto, aun así, daba vueltas de cómo podría plantearlo a la luz de mi experiencia y vivencia como participante de una parroquia por más de 25 años.
No recuerdo muy bien mi retiro de confirmación y como profesor debo recalcar de que debe haber sido porque no caló tanto como quizás en otros jóvenes o adolescentes como yo sí lo hizo, ya participaba de una comunidad Juvenil y tuve la suerte de tener unos padres que desde temprana edad me inculcaron el ir a la iglesia a misa todos los domingos, por lo que no puedo tener de referencia un retiro del cual no tengo recuerdos ni gratos ni ingratos.
Tiempo después si tuve la oportunidad de vivir otros retiros, uno de ellos vocacional, el cual pues si recuerdo mucho las palabras de aquellos que en este espacio se dedicaron a conversar con nosotros acerca del porque estamos en este mundo y tratar de buscar un para qué.

Luego tuve la oportunidad de participar en un retiro para el colegio que alberga mi parroquia, aunque ahora último creo que es el colegio que ya no quiere albergar a la parroquia. En este retiro fui guía de un grupo de chicos y me gusto la experiencia, me acuerdo de un muñeco que armaron en el cual pusieron toda su “inspiración” si se le puede llamar así, lo que si es que este grupo logro cultivar una unión que espero que hasta ahora puedan conservar.
Luego vinieron los ELIJOS retiros que, más que eso, fueron como su propio nombre lo dice ENCUENTROS, Encuentro de Lideres Jóvenes, los cuales los tres primeros años se pensó en tipo campamentos en los cuales pasábamos 4 días de oración cantos dinámicas temas conciertos dinámicas y vida en campo abierto, mucho contacto con la naturaleza. Muy bonita experiencia.
No tuve la oportunidad de participar en algún retiro de tipo evangelizador, alguna vez me quisieron llevar a un EPJ y pues no se pudo, aun me quieren jalar a un EPCA, ya a mis 41 años debo de decir que aún no me siento preparado para sentirme adulto, Aun quisiera tener más tiempo de Joven, no en el sentido de madurez, sino en el sentido de riesgo, de poder aun arriesgar a aventurarme en algún proyecto grande sin tener grandes responsabilidades a mi cargo, se soñar con una iglesia Adolescente y Joven que apueste por aquellos que formaran la iglesia del mañana, pero ese es otro tema.
El Mundo ha cambiado mucho en tan poco tiempo, aún recuerdo cuando Salí del colegio allá por el año 92, y más aún, recuerdo cuando entraba a secundaria en el año 88 y me compraban mi primera computadora, O la venida del cometa Halley, que era un punto con un hilo de 3 milímetros en el cielo, y lo más resaltante, todos los periódicos de amarillo y blanco, las paredes del mismo color y a un Papa Joven en un Papamóvil entrando al ahora Plaza San Miguel en medio de miles y miles de personas.
Hoy, ya no vemos máquinas de escribir, tampoco necesitamos esperar 20 años para que llegue la última tecnología, ni mucho menos para saber que está pasando al otro lado del mundo en tiempo real. Hablando de las personas ya no hay esa diferencia entre un pobre y un rico tan marcada como antes la había, ahora se nota la diferencia entre uno con educación y otro sin ella y si se nota la diferencia marcada. Ya no se ven esos pantalones acampanados o los cojincitos sobre los hombros o grupos de rock cantando canciones de protesta o de rebelión como “Los Prisioneros”, Fito Páez, Jaz, Rio, Los Nosequien y los Nosecuantos, ¡¡¡etc.…!!!
Sin embargo, nuestros métodos cristianos (católicos, a partir de aquí hablare de nosotros como cristianos ya que es lo que somos) no han cambiado mucho, han seguido siendo los mismos y aun queremos que lo sigan siendo.
La Parroquia ha siempre esperado a que los que desean ser salvados vengan a tocar las puertas y se acomoden a un grupo parroquial, no sé si antes era así o no, pero yo si lo hice con un grupo de chicos de los cuales solo quedaba yo. Buscamos en la parroquia a una comunidad a un grupo de personas que estaban en la búsqueda de Cristo, como quizás nosotros inocentemente también lo estábamos tras el pretexto de buscar un grupo de amigos.
Durante todo este tiempo he visto como los chicos han dejado de buscar a “la parroquia” como un lugar donde se puede convivir mejor, La preparación de la confirmación no atrae chicos, simplemente los obliga a realizar un sacramento, al final los que quedan solo son aquellos que sintieron una gran emoción, más que convicción y de ellos solo quedaran 5 o 6, la respuesta de los catequistas es que NO SON MUCHOS LOS ELEGIDOS DE LOS LLAMADOS, la pregunta es ¿llamados a qué, A ser catequistas?, es que no hay otro sitio en la parroquia para todos los que se confirman? Creo que existen otras posibilidades.
Antes veía que venían muchos jóvenes a retiros grandes por sí solos, estaba el CAT (Camino al triunfo), el REX (Retiro Espiritual en Xto), EPJ (Encuentro de Promoción Juvenil), CAPHONU, que también manejaba retiros, etc.… no menciono otros porque quiero centrarme en los retiros para jóvenes, y si doy fe que muchas vidas encontraron mucha ayuda en estos retiros, pero que también muchos de ellos se quedaron a trabajar por el reino de Dios.
Pero eso era Antes, paulatinamente lo retiros fueron disminuyendo en cantidad de participantes, en especial aquellos que eran libres y que no dependían de una confirmación o colegio que los llamaran, los jóvenes empezaron a perder el interés por “un retiro” o “encuentro” y más aún, los adolescentes ya no quieren saber mucho sobre la iglesia, sea cual fuese las razones doy fe que es así (4 Colegios y el mismo desinterés), no generalizo porque todavía hay algunos que sienten cierta curiosidad por la parroquia, o grupo cristiano.
Antes faltaban guías para realizar un retiro, había equipos de 20 para 100 retirandos, ahora hay 20 personas en equipo para 5 o 10 personas que vivirán un retiro, Y aun las personas siguen pensando en que las cosas siempre tendrán que ser iguales en la iglesia.
“Salgan a hacer lío” palabras del Papa, y si, fácil es tener una comunidad y un lugar donde reunirse, difícil es estar afuera y llevar el mensaje de Dios, que paso a la iglesia misionera, pues nos quedamos en los salones de nuestras parroquias a orar, realizar dinámicas, hacer retiros entre ellos, convivir, sentir seguridad y apoyo, y no está mal, nada de eso está mal, pero no basta con eso.
Yo creo en la iglesia del mañana, y por eso apuesto por los jóvenes del mañana, pero esos jóvenes que ahora son adolescentes ya no vienen a la parroquia, hay que irlos a buscar, hay que salir afuera, a darles lo que necesitan y no lo que nosotros queremos o creemos que es mejor. No. Y lo recalco, nosotros tenemos que ofrecerles algo que para ellos sea significativo y útil, que vean que la iglesia es útil y no está sobre una nube voladora en la cual no hay problemas, ni familias desintegradas, ni drogas, ni abusos sexuales, ni desorientación sexual, ni envidia, ni chismes ni nada malo. Que vean que nosotros salimos a acompañarlos como pastores y amigos en Xto, que somos y estamos allí para caminar como hermanos, como amigos, Dios no espero a que el hijo prodigo regresara, salió al encuentro, Jesús no espero a que vinieran, salió al encuentro, Pablo no se quedó en un solo lugar, ni Pedro ni nadie creo.
Los retiros son buenos, pero no como medio evangelizador, ya no, por favor entiéndanlo los adolescentes de hoy no quieren retiros, quieren amigos, quieren a ese Jesús que dijo “No hay amor más grande que aquel que da la vida por sus amigos”, no dijo Papas, no dijo Mamas, no dijo hermanos, no dijo compañeros, no dijo comunidades, no dijo iglesia, no dijo familia, dijo AMIGOS.
Me quedo con esto, hagámonos amigos de los adolescentes, con sus conflictos con sus problemas, con sus rebeldías, con sus inseguridades, con sus sufrimientos, pero hagámonos amigos. Y se dejaran llevar a Dios.




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